El fideicomiso es un acto jurídico mediante el cual una o más personas, llamadas fideicomitentes, traspasan a otra, denominada fiduciario, bienes para que éste último los custodie, administre o disponga de ellos conforme a las instrucciones dadas en el contrato de fideicomiso, por un tiempo determinado y para cumplir fines específicos. El fideicomiso también se constituye a favor de una persona o pluralidad de personas, llamadas beneficiarios o fideicomisarios.

Los fideicomisarios del fideicomiso son todos aquellos a quienes se les ha concedido, por contrato, derechos de beneficiarse durante o al concluir el fideicomiso. Pueden ser personas debidamente identificadas con nombre y apellido, sociedades o una clase de beneficiarios determinables. Por ejemplo, un fideicomiso de administración en el cual el beneficiario es la empresa del fideicomitente (determinados). Otro ejemplo es en los fideicomisos que garantizan una emisión de valores, los fideicomisarios son los tenedores registrados de los valores listados en la oferta pública (determinables).

Es bastante común también que el fideicomitente se constituya como como beneficiario o fideicomisario. Por ejemplo, cuando en un fideicomiso de administración, al cumplirse con los fines del fideicomiso, los bienes regresan a la propiedad del fideicomitente.

Cómo funciona el fideicomiso, fideicomisos
Sujetos que participan en un Fideicomiso. Concepto básico.

El objetivo principal del fideicomiso es que los bienes, cuya titularidad se ha traspasado, pasen a formar parte de un patrimonio autónomo, que será administrado por el fiduciario, de conformidad con el mandato y las instrucciones que haya recibido del fideicomitente con las previsiones de un buen padre de familia (o buen hombre de negocios).

Es imprescindible que se celebre un contrato, ya que, según la ley panameña, el fideicomitente debe declarar expresamente y por escrito su voluntad de cesión de derechos y el pacto de fiducia. Las formalidades dependerán de las partes y de los tipos de bienes que se transfieran. Por ejemplo, si el fideicomitente transfiere al fideicomiso una finca en Los Santos el contrato forzosamente debe inscribirse en el Registro Público de Panamá, de lo contrario será nulo.

Los bienes fideicomitidos o bienes fiduciarios (que forman parte del fideicomiso) pueden ser de cualquier naturaleza, presentes o futuros, tales como: dinero en efectivo, inmuebles, obras de arte, acciones, pólizas de seguro, créditos, etc.fideicomiso, bienes, dinero

Igualmente, pueden variar a lo largo de la vida jurídica del contrato, pues pueden incorporarse nuevos bienes, ser reemplazados o sacar algunos bienes del fideicomiso, en cualquier momento, con la debida aceptación del fiduciario.

Es una figura jurídica bastante segura y regulada. Desde sus inicios en el derecho romano, se fundamenta en la buena fe de las partes. Curiosamente, en inglés se le denomina trust, que su traducción literal es “confianza”.

fideicomisos, confianza, negocios, dineroAunado a la confianza que debe existir entre las partes, como toda relación de negocios, ambos deben contar con la capacidad real de obligar y obligarse.

En este sentido, el fideicomitente como cliente debe tomarse el tiempo de evaluar la competitividad y respaldo de la fiduciaria y si ésta puede cumplir con la tarea que se le endilga. Después de todo, el fideicomitente le transfiere voluntariamente a otra empresa parte de su patrimonio para que ésta última disponga de él. Además deberá cumplir con todas las obligaciones contratadas y atender todas las consultas y solicitudes de la fiduciaria.

Por otro lado, la fiduciaria debe tomar las medidas pertinentes para conocer a su cliente, contar con la infraestructura y equipos necesarios para cumplir con las instrucciones del fideicomiso, comprobar el estado de los bienes fiduciarios y si son reales y exigibles, asegurarse de contar con los mecanismos para ejecutar las garantías en casos de incumplimiento, entre otras responsabilidades. La fiduciaria se enfrenta a muchos riesgos económicos y reputacionales durante su gestión. Se han dado casos en que el fideicomitente incumple con las obligaciones que tiene frente a la fiduciaria y, en consecuencia, le incumple a los beneficiarios. Asimismo, casos en el que se intenta usar al fideicomiso para actos ilícitos.

El Fideicomiso en Panamá está regulado por la Ley No. 1 de 5 de enero de 1984, reglamentada por el Decreto Ejecutivo No. 16 de 1984 y demás modificaciones, acuerdos y opiniones aplicables.

Las empresas fiduciarias, dedicadas a la prestación de servicios de constitución y administración de fideicomisos de forma habitual en Panamá, son supervisadas, reguladas y fiscalizadas por la Superintendencia de Bancos de Panamá.

Usos del Fideicomiso

Inicialmente se utilizaba el fideicomiso como un símil del testamento. Los padres constituían un fideicomiso para salvaguardar su patrimonio y podían instruir de antemano su voluntad con respecto a su patrimonio post-mortem y la cesión del mismo al cónyuge supérstite y a sus hijos u otros herederos (en calidad de fideicomisarios), sin necesidad de juicios de sucesión.

Sin embargo, a través de los años ha aumentado el uso de los fideicomisos para diversos fines por su gran adaptabilidad y la facilidad que otorga en la administración y protección de bienes.

Pueden constituirse fideicomisos de cualquier modalidad o combinaciones, aunque no todas las fiduciarias manejan todos los tipos de fideicomisos.

Obviamente, todos tienen sus particularidades de acuerdo a los fines para que se constituyen, pero para que tengan una visión más clara, podemos ver algunos de ellos:

  • Fideicomiso de administración: El más tradicional, por ser el primer uso más básico del fideicomiso. Es aquel por el cual el fiduciario administra los bienes fideicomitidos con las facultades generales de administración y las facultades especiales que le hubieren sido expresamente concedidas por el fideicomitente.
  • Fideicomiso de garantía: Es aquel cuyo objetivo principal es garantizar alguna obligación principal del fideicomitente o de un tercero. En términos generales, cuando el deudor no cumpla con el pago (obligación principal), el fiduciario pagará el importe del crédito garantizado, utilizando los bienes fideicomitidos.
  • Fideicomiso inmobiliario: Fideicomiso aplicado a la construcción, mediante el cual el fideicomitente traspasa un terreno a un fideicomiso para que el fiduciario se encargue de construir un inmueble, canalizar los aportes de los inversores, contratar constructores, arquitectos y demás sujetos que intervendrán en el desarrollo inmobiliario y en general ejecutar las actividades propias de la construcción de un proyecto de esta naturaleza.
  • Fideicomiso de inversión: Es aquel en que el fideicomitente destina cierta cantidad en efectivo, títulos de crédito, acciones o valores, a la constitución de un fideicomiso; obligándose el fiduciario durante el plazo del contrato, a invertirlos en el mercado de valores con el objeto de obtener de ellos un máximo rendimiento y entregar al fideicomisario, parcial o totalmente el capital y los rendimientos.
  • Fideicomiso de pensión y jubilación: En este tipo de fideicomisos, se va constituyendo un fondo de ahorro con aportaciones periódicas (generalmente mensuales) y los trabajadores de la empresa fideicomitente se constituyen como los beneficiarios.

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